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PUEBLA, Pue. — La jornada de ayer lunes dejó una clara muestra de la desesperación que embarga a la familia de América Pamela Colotl Varela, cuya desaparición ha mantenido en vilo a sus seres queridos durante las últimas semanas. El bloqueo de más de seis horas en la Vía Atlixcáyotl, que afectó a miles de ciudadanos en la zona metropolitana, fue el mecanismo de presión que la familia utilizó para exigir a la Fiscalía General del Estado (FGE) que los operativos de búsqueda pasen de las palabras a los hechos concretos.
Las Evidencias de la Familia contra la Versión del Novio
El conflicto central de la investigación reside en dos narrativas opuestas. Por un lado, Celina Varela, madre de la joven, denunció ante medios y autoridades que, al acudir al domicilio ubicado en Santa Clara Ocoyucan, encontró la puerta forzada y a la pareja de su hija —identificado como Christian— con un arma de fuego, lo que hace inaceptable para ellos la hipótesis de una salida voluntaria.
No obstante, en una declaración oficial presentada ante el Ministerio Público, Christian, novio de la víctima, ofreció una narrativa distinta. Según el testimonio del joven, América Pamela no fue sustraída, sino que decidió marcharse por voluntad propia. El implicado afirmó que, tras una serie de desavenencias personales, la joven regresó al domicilio únicamente para sustraer diversos objetos de valor, dinero en efectivo y electrodomésticos, asegurando que ella le manifestó su intención de retirarse para irse a vivir con un familiar cercano, a quien presuntamente habrían visto días antes en un mercado de la región.
Estado Actual de la Investigación
Ante la presión social y el eco generado por la movilización de ayer, la Fiscalía General del Estado, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, se ha comprometido a realizar un análisis riguroso de ambos testimonios.
La dependencia ha señalado que, aunque la versión de la "ausencia voluntaria" es una línea de investigación técnica, la denuncia presentada por la familia respecto a la violencia previa y el estado en que se encontró la vivienda obliga a investigar el caso bajo una perspectiva de género y con la seriedad que requiere la desaparición de una joven de 23 años. Los familiares han advertido que, de no obtener avances significativos en los peritajes del inmueble y el análisis de las comunicaciones en los próximos días, continuarán con las movilizaciones para evitar que el caso quede en el olvido.