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SAN PEDRO CHOLULA, Pue. — Tras el rechazo y la movilización de vecinos y activistas que denunciaron el uso irregular del terreno y el riesgo de daños al patrimonio histórico, las unidades pesadas comenzaron a ser desalojadas del sitio durante esta semana, marcando un avance en la defensa del espacio natural y cultural.
El conflicto inició el pasado 22 de junio, cuando se detectó el predio habilitado como base de estacionamiento para las pipas, lo que motivó la colocación de sellos de clausura por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la posterior formación de cadenas humanas por parte de la comunidad para exigir la protección del acuífero y la zona arqueológica.
Puntos clave del retiro de unidades
Acciones ciudadanas: Pobladores y vecinos de fraccionamientos aledaños organizaron protestas, movilizaciones y presentaron escritos ante diversas dependencias e instancias federales y locales.
Resguardo del patrimonio: La principal preocupación de los habitantes giraba en torno a posibles afectaciones a la zona arqueológica por el peso de los vehículos y el riesgo de extracción de agua de los pozos locales.
Proceso jurídico y social: Será este jueves 3 de septiembre de 2026 cuando los activistas ofrezcan detalles sobre la ruta legal y la presión social implementada para lograr el desalojo definitivo del terreno.
Estatus del predio: Aunque las pipas fueron retiradas tras semanas de incertidumbre pese a los sellos de clausura del INAH, la comunidad se mantiene en alerta para vigilar el destino del terreno.